Juan Arranz había marcado el 0-1 y estábamos jugando
bastante bien, como a mitad de la
primera parte me llego un balón bombeado y de espaldas a la portería, marqué de
cabeza anticipándome al portero, que salió tarde y casi me vuela el coco en su intento
de despeje con el puño; era el 0-2 y tenía pinta de goleada, pero...el
colegiado inventó una nueva regla y me señaló
falta ¿?. En la siguiente jugada nos empataron y aquello nos desquició y
acabamos perdiendo 4-1...
...Pero esto es una simple anécdota, lo verdaderamente
importante ocurrió una vez acabado el partido con la labor humanitaria y
profundamente cristiana de Juanito (nuestro portero). Jugamos en Nuestra Señora
del Recuerdo contra el San Juan (todo un presagio), además de un delegado, que
era militar, creo que coronel, tenían un defensa central totalmente poseído,
bajito, algo pasado en kilos y con cara de Dionisio (no acertaba a describir su
rostro en este momento, pero creo que dándole este nombre nos queda bien claro
a todos), el Dioni estaba algo por encima de la media en cuanto a la edad y
auténticamente loco, desquiciado, como una cabra...con Satanás dentro, lo dicho,
poseído. Recuerdo que todos sus
movimientos eran extremadamente exagerados, chillaba como un loco
constantemente, incluso a sus propios compañeros, estos le miraban con cara
entre admiración y temor, no puedo asegurarlo pero juraría que debería ser
familiar cercano de su delegado “Tejero”, hijo o aspirante a yerno, si mejor
esto, porque seguramente pretendía impresionar a su futuro suegro con sus dotes
de mando y disciplina castrense.
Bueno creo que nos vamos haciendo a la idea de
la personalidad de “Dioni el poseso”, quizás por añadir algún rasgo más, como
futbolista un tuercebotas sin más. La verdad es que este comportamiento suyo y
el perder el partido provocó cierto malestar entre nosotros, pero nos
retirábamos hacia el vestuario sin mayor novedad, cuando el central poseído y
una vez que hubo pasado por su lado el Chino, reaccionó de manera un tanto
violenta (tampoco nos sorprendió mucho tras su actuación) y mira que me cuesta
creer que el bueno de Javi hubiera sido el responsable de dicha reacción, quizás
no entendió como un gesto de despedida, una posible “cariñosa colleja”
recibida, lo mismo un inesperado tropiezo de nuestro “9” hizo que coincidieran los
tacos de Javi y el tendón de Aquiles de Dioni, o tal vez enterado de algún modo,
de un hipotético, delicado estado de salud de la mama de Freddy Krueger se
acordara de ella y le mandara sus deseos de mejoría, Javi era así un tío con
casta pero muy cariñoso con los rivales, de ahí nuestra sorpresa al ver
abalanzarse al ser poseído sobre nuestro compañero y empujarle tirándole al
suelo para situarse encima de él.
Imagino el susto del Chino con semejante espécimen sobre su
barriga, con su cara de “serie B de terror” y chillándole como un cerdo en
matanza, claro que reaccionamos y nos fuimos hacia ellos, pero cuando
llegábamos a su altura el grito de Juanito viniendo desde su portería como una
locomotora, nos sonó claro y conciso “Quitaros coño” .Si antes hablaba de las
bondades de Javi, que decir del amigo Juan, seguidor acérrimo de otro gran “portero
exorcista” el alemán Schumacher (acordaros de aquel exorcismo que le realizo a
Battiston en el mundial de España) siempre acompañado de sus padres y habitual
asistente a la Santa Misa dominical, si el partido se lo permitía, quizá su
fervor religioso y rápida actuación evito una batalla campal; todos giramos la
cabeza ante su clara orden, bueno giramos el cuello y por ende la testa , digo
esto porque acordaros que habíamos dejado a “Dioni el Poseido” encima de Javi
el Chino, con una mano ya sobre su cuello y el puño en subida amenazante. Éste
(Dioni) giró la cabeza 180 grados, pero
sin mover el cuello, como en la clásica
escena de la niña poseída de la peli de William Friedkin , esto no hacía más
que confirmar su alarmante situación espiritual, gracias a Dios (ya metidos en
harina...)nuestro cancerbero realizó rápido y certero su exorcismo, un 43 o 44
de pinrel embutido en unas Marco (bota habitual por entonces) impactó de manera
brutal sobre el careto del poseído, afortunadamente al tener la nuez justo
detrás de la tocha (debido a su acción demoniaca), aquella no sufrió ningún daño que,
hubiera resultado más delicado, y todo se saldó con múltiples fracturas de los
huesos propios de la nariz (confieso que esto de los huesos propios lo
pongo porque queda chulo, nunca lo he entendido, si tenemos unos que son propios
¿algunos otros no son nuestros? ) bueno da igual, pues alguna que otra
fracturilla, alguna que otra operación y poco más, pecata minuta, ahhh y 14
partidos de sanción a nuestro portero (injusto ¿verdad?).
El Dioni quedó como la seda con el diablo fuera, relajadito,
eso sí, no paro de gritar después del exorcismo, pero ahora tenía motivos; al
Juanito le hicimos paseíllo hasta los vestuarios, pero los del San Juan y su
coronel se confesaron como muy religiosos y no pusieron la más mínima objeción
a la actuación de nuestro compañero (en el fondo creo que alguno de ellos
también se sintieron aliviados con la expulsión del maligno)
En cuanto a las consecuencias posteriores todo quedo en la sanción de disciplinaria, “Mi coronel” decidió llevar el caso por lo militar y actuar con la lógica de estos:
TRES MESES DE ARRESTO Y PREVENCION PARA LA “BOTA MARCO” DE JUAN JIMÉNEZ (La derecha para ser exactos).
Salva
Jiménez

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios